Patria (Fernando Aramburu)

Patria (Fernando Aramburu)

El universo de “Patria” se desarrolla en un pueblecito cercano a San Sebastián, donde dos familias, muy unidas por la amistad y la complicidad, por circunstancias de la violencia (disfrazada de política) rompen de manera repentina. El libro es para mí, además de una historia tan infeliz como hechicera, una rotunda condena de la violencia, de los fanatismos e ignorancias que la suscitan; una descripción muy sutil de la degradación moral que ella provoca en una sociedad que corroe sus valores, enemistando y envileciendo a la gente, destruyendo las instituciones y las relaciones humanas.

La víctima central (Txato) es un Vasco, padre y esposo de una de estas familias amigas, pequeño empresario de transportes ajeno a cualquier posición política, uno de a pie, uno tan de pueblo, de aquel que ETA (organización terrorista nacionalista vasca que tuvo como principal objetivo la construcción de un Estado Socialista que pretendía su independencia de España) predicó defender y proteger, pero que terminó aniquilando por rehusarse a pagar cupos para financiar atentados criminales. A su muerte, muy triste e injusta, es inevitable no pensar en aquella frase que Pierre Victurnien Vergniaud (algunos se la atribuyen a Danton) acuñó y que se aplica a este tipo de historias reales: “Es de temer que la revolución, como Saturno, acabará devorando a sus propios hijos”.

Las gentes de Patria no son de héroes ni de grandes villanos, sino de seres comunes y corrientes. Comparto con Mario Vargas Llosa la idea de que “los personajes más interesantes (en Patria) no lo son porque posean virtud excepcional alguna, sino por la crudeza con que la violencia física y moral se abate sobre ellos, condenándolos a unas rutinas hechas de hipocresía y silencio, y por la resignación con que soportan su suerte, sin rebelarse, sometiéndose a ella como si se tratara de una tragedia natural inevitable”.

Al principio, se diría que todos los vecinos hacen causa común con la subversión; pero a medida que nos vamos acercando a la intimidad de las familias, y las escuchamos hablar en voz baja, sin testigos, comprendemos que la gran mayoría de los vecinos disfraza sus sentimientos porque tiene miedo, un pánico que los acompaña como su sombra.

¿Es una novela de buenos y malos? No es una novela de buenos y malos, en este libro hay personajes que cometen actos de maldad, considero que los seres humanos somos muy complejos (porque incluso un criminal tiene facetas buenas) y precisamente “Patria” devela tal complejidad. Es mas bien una mirada directa hacia las víctimas y victimarios de la insania política (o de la violencia disfrazada de política), que se alimentan de conceptos quimera tales como el Nacionalismo, socialismo, españolismo; etc.

A pesar de lo que yo pueda decir, considero que Aramburú evita con buen tino las disquisiciones ideológicas, limitándose a mostrar, a través de episodios escuetos cómo toda una sociedad de gentes sanas, sin misterio, va siendo arrastrada poco a poco, concesión tras concesión, a la complicidad y a veces a las peores vilezas que el extremismo genera.

Me he sentido verdaderamente interpelado al leer esta novela, al punto de preguntarme sobre si yo acaso podría conseguir perdonar la hipotética muerte de mi padre en manos de un terrorista, o si más bien, habría defendido a un hijo mío, como Miren lo hace con Joxe Mari, en caso estuviera en la cárcel por ser miembro de ETA. Cómo se vive el hecho de que te maten al padre? Qué sentirías si es tu hermano o tu hijo quien decide el camino del terrorismo? Qué siente el terrorista en el preciso momento en que decide disparar a una víctima y ésta última lo está mirando a los ojos?

Los personajes merecen, cada uno, un artículo propio: el Jxato, Arantxa, Bittori, Miren, Jose Mari, Xavier, Nerea, Gorka, Joxian; seres maravillosos, cada uno protagonista de un drama que confluye en medio de la violencia política que manchó de sangre y ensombreció de dolor para siempre a España.

Finalmente es el “Perdón” el otro gran protagonista de esta novela, acaso porque derrumbó en mí los prejuicios sobre los cuales he construido un concepto (y que sospecho muchos comparten). Los últimos libros y debates sobre Sendero y el MRTA me hicieron creer que era necesario que Polay y Guzmán se dirigieran al país pidiendo perdón por tanto destrozo y dolor causado, ahora pienso que el perdón depende de cada persona, de como ésta haya interiorizado el drama vivido. A partir de “Patria” pienso y siento que el perdón sincero es íntimo, al punto tal que quien sufrió una pérdida no tendría porqué dar una respuesta frente al perdón. En Patria se aborda una opción posible de Perdón porque, valgan verdades, el perdón no es algo posible de teorizar.

SI ESTO ES UN HOMBRE (Primo Levi)

SI ESTO ES UN HOMBRE (Primo Levi)

El infierno es posible, existen aquellos que lo han experimentado sin haberlo siquiera pensado, más allá de cualquier posición filosófica/teológica(creyente, agnóstico o ateo), el infierno es posible.

Primo Levi relata de manera insuperable su estancia en el infierno, o en la sucursal del mismo: Auschwitz. Levi, químico de profesión, nacido en la región de Turín (Italia), se ve atrapado en aquel infierno por el solo “delito” de haber nacido judío. Esta radiografía sobre el dolor y la desgracia extrema te pueden dejar sorprendido en relación a cómo es que los humanos podemos sobrepasar (o violar) cualquier límite natural (inquebrantable) cuando la insania ideológica gobierna.

El relato de Levi no solo es el de un superviviente en un campo de concentración (sobre eso se ha escrito y visto mucho); es el relato preferente sobre cómo es que algunos humanos, a pesar de ser vilipendiados, vejados y reducidos a la condición de simples envoltorios, superan las desventajas materiales y espirituales para aferrarse al regalo más preciado que se puede tener: La Vida; y una vivida en dignidad (y libertad).

Los negacionistas dicen Auschwitz no ocurrió, que los millones que murieron, no murieron. Es un deber moral leer este tipo de testimonios (absolutamente a-políticos) para entender que la barbarie es posible, que el abuso más inimaginable fue posible, que la insania, sea de derecha, izquierda, o lo que sea, fue posible porque los hijos de aquel momento se entregaron a ideologías basadas en mentiras y frases populacheras.

Pero lo más notable de este libro (que no es literario) es la manera en que Levi relata su martirologio sin promover algún odio que aliente el revanchismo perpetuo. Aunque no parezca humano, Levi no odia, solamente relata que el infierno es posible, pero que el perdón sin olvido también. Al leer a Levi, fue inevitable no pensar en el maravilloso libro “Memorias de un Soldado Desconocido”, de Lurgio Gavilán, quien también relató con maestría, y sin ninguna pretensión de revancha, la terrible experiencia de haber vivido en medio de una guerra sin sentido en nuestro país. No peco de exagerado cuando digo que compartes un lugar en el olimpo de los grandes como Levi querido Lurgio.

Si quieren regalar algo esencialmente significativo esta navidad, regálense este maravilloso libro.

LA FRACTURA

LA FRACTURA

Estos días tan difíciles los he dedicado, además de las actividades laborales alimentarias, a leer con intensidad. Leer este libro (que empezó con “Años de Vértigo” del mismo autor) ha sido verdaderamente trascendental, no soy el mismo, definitivamente, y siento haber llevado un breve pero nutrido diplomado en historia de occidente del siglo XX.

A lo largo de este libro se expone la manera en que la gente experimentó el periodo del final de la Primera Guerra Mundial y las dos décadas que siguieron, y el modo que la modernidad afectó sus vidas. Se analizan las ideologías y las concepciones culturales contemporáneos.

Por ejemplo, en 1923 las teorías científicas convirtieron el mundo físico en algo imprevisible y extraño (así como los surrealistas cuestionaron la desacreditada moral del pasado en 1924). En 1927 el incendio del Palacio de Justicia de Viena fue el ejemplo concreto de las tensiones sociales, políticas y culturales del momento. El capítulo dedicado a 1928 sugiere que cuando se percibía una lenta recuperación económica, la respuesta de los jóvenes de la época fue él escapismo, además del consecuente Crac de 1929.

Ese fue el periodo de entreguerras que comenzó a pasar del optimismo al pesimismo dejando de ser la posguerra para convertirse en un nuevo conflicto bélico. 1929 comenzó con Magnitogorsk, pero el crac bursátil de Wall Street trajo consigo la disolución económica y cultural que se puso de manifiesto en Berlín y su vida cotidiana.

El libro explora el escenario vivido no solo en Italia, Alemania y Francia, sino que además detalla la experiencia en Gran Bretaña, mostrando la desesperación de la gente corriente durante esos años de crisis. Detalla con gran precisión el caso de los refugiados del Dust Bowl de las grandes llanuras norteamericanas, así como el drama de todos aquellos que huían de Alemania donde la situación se hacía cada vez más grave.

El periodo de entreguerras, según el autor, (idea que comparto plenamente) señala que “para comprender el periodo de entreguerras, la clave no es la ruptura, sino la continuidad”. Se explora con maestría una serie de fenómenos, tales como los enfrentamientos en las calles hasta las avalanchas de refugiados y las ejecuciones masivas debido a la lucha de las ideologías. Puedo decir, a partir de un estudio del libro, que el llamado periodo de entreguerras no fue una época de paz sino más bien una continuación de la primera Guerra.

Es imposible no hacer un paralelo entre lo que vivimos hoy y el mundo como fue de 1918 a 1938; sin embargo, esto puede ser algo engañoso. El crac de 1929 así como la crisis de las hipotecas subprime de 2008 provocó desempleo y destruyó muchas vidas. Los políticos y economistas hicieron el paralelo para indicar que vivíamos en una segunda depresión mundial; luego de leer este libro creo que lo interesante no es el parecido sino aquello que los distingue. La crisis del 2008 no provocó un colapso del 25% de desocupación como ocurrió en EEUU en la década de 1930 (40% en Alemania); se evitó ese desastre gracias a las lecciones que aprendidas y a las instituciones existentes.

Creo que las semejanzas van en otro aspecto: Los 20 años (desde 1918 a 1938) como los primeros 20 años de nuestro siglo se caracterizan por una sensación constante de inseguridad; no tengo duda alguna que nuestra vida (comparada con la década posterior a la Segunda Guerra Mundial) se ha vuelto precaria, no debido a más guerras, sino a las opciones políticas que tomamos y las que toman los políticos que elegimos. Todos vivimos más cerca de la catástrofe económica personal (solo miren lo que sucede con el Coronavirus); hoy no podemos hablar de una seguridad laboral completa por ningún motivo.

Luego de leer este libro llego a la conclusión que la historia como nos la enseñaron no es en lo mínimo crítica y objetiva. Hoy los conceptos de racionalización y maximización de ganancias reemplazaron a la razón y el bien común; hemos gestionado nuestras sociedades como si fueran empresas. En occidente la idea del Mercado pasó a ser la casa ideológica de muchos (incluyéndome, hasta hoy), creyendo afiebradamente en la iluminada idea y las leyes inamovibles del Mercado, produciendo una sensación de “estabilidad “ hasta el 2008, cuando queda descubierto que nos mintieron, debido a que la precariedad del sacrificio no era debidamente compensada con la posibilidad de salir adelante, de conseguir un trabajo mejor o de poder pagar estudios decentes.

Debido a la irresponsabilidad y codicia en el mercado de viviendas, sumado al cinismo de los Banqueros, comenzaron a zozobrar muchos países, convirtiendo a la rabia en amargura y desencanto y millones de personas se apartaron del proceso político perdiendo esperanza a ser algo más que consumidores cuyo valor para la sociedad se mide por la solvencia de su línea de crédito. La consecuencia del desencanto colectivo es, en muchos aspectos, comparable con lo que sufrieron los europeos después de 1918, debido a que nos enfrentamos al mismo dilema: Cómo vivir en un mundo con valores e ideas desacreditados? La idea de la perfección de la infalibilidad del Mercado es hoy una parodia, el evangelio del mito del crecimiento y de la meritocracia se está derrumbando día a día. El evangelio del mercado libre es tan ideológico como el fascismo y el comunismo.

Está más que demostrado que en casos como el de nuestra sociedad, la atención sanitaria y la educación son cada vez menos accesibles en el sector público infrafinanciado donde se hace lo que puede. Es demostrable que hoy quienes pueden pagar servicios privados pagan mucho más de lo que se pagaba hace apenas una generación, y los que no pueden, se encuentran cada vez más excluidos. Y sin embargo, como señala Blom, “los mismos que más han de temer por su sustento, cuyo estilo de vida se ve continuamente amenazado y tienen que pagar más para satisfacer sus necesidades básicas son los que suelen defender el sistema vigente, quizá porque ofrece algo más fundamental que la seguridad: esperanza. Tratamos al Mercado como una realidad fundamental, nos ofrece algo en qué creer. Hemos elegido un evangelio político como lo hicieron los socialistas y fascistas en la década de 1930”.

Llego a la conclusión de que la creencia de un Mercado perfecto ha sido fundamentalmente ideológica desde su comienzo (basta ver la idea no demostrada de que los mercados se regulan solos).

Concluyo diciendo que la cultura de entreguerras celebró libertades por las que se lucharon; hoy hemos hecho a un lado a la libertad para vivir en el paraíso del “Mercado perfecto” en el que la dinámica de éxito se basa en ser más compatibles con el sistema, más competitivos y conformistas (en cuanto al pensamiento). Entre 1918 y 1938 las ideologías políticas sirvieron para contrarrestarla sensación de vacío moral y político que siguió al conflicto. Después que la Primera Guerra Mundial acabara con Imperios y con la moral de la época, millones de individuos angustiados por llenar el vacío, se refugiaron en ideologías.

De Animales a Dioses

Lo terminé de leer y de lejos entra en mi top 5 de los mejores libros que he leído en lo que va de mi vida.

De Animales a dioses, Yuval Noah muestra una breve breve historia de la humanidad (bastante bien documentada), desde los primeros humanos que caminaron sobre la Tierra hasta los radicales y a veces devastadores avances de las tres grandes revoluciones que nuestra especie ha protagonizado: la cognitiva, la agrícola y la científica. A partir de la biología, antropología,paleontologia o la economía se explora cómo las grandes corrientes de la humanidad han modelado nuestra sociedad, los animales y plantas que nos rodean e incluso nuestras personalidades. El autor plantea, entre muchas otras, preguntas tales como: Hemos ganado en felicidad a medida que a avanzado la historia? Podemos hacer algo para influir en los siglos futuros?

Más que leerlo, lo he estudiado y con mucha alegría debo decir que ha destruido muchos prejuicios adquiridos, me ha permitido cuestionar algunas verdades históricas y me ha dado una mejor perspectiva sobre la influencia de las religiones tales como el catolicismo, el protestantismo, el capitalismo, el socialismo y el humanismo, religiones altamente influyentes en la historia de la humanidad. Como todo maniático de los buenos libros, he tomado apuntes y cuando alguno de Uds se decida a leerlo encantado invito el café y/o las chelas y conversamos sobre este notable libro.

Como siempre, los invito a leerla (o regalarla), porque es un “librazo”.

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Es el Fin de la UE?

La Unión Europea nació con el propósito de acabar con los terribles enfrentamientos militares entre vecinos que culminaron con la Segunda Guerra Mundial. Mucha agua corrió bajo el puente desde los años 50, década que presenció el nacimiento de La Comunidad del Carbón y el Acero, hasta la década de 1990, que fuera testigo de la firma de dos de los tratados más importantes: Maastricht (Tratado de la Unión Europea) en 1993 y; Ámsterdam en 1999. Y digo que mucha agua corrió bajo el puente porque Europa tuvo que afrontar retos muy grandes: la Guerra Fría, la caída de gobiernos nacionales de ultra derecha y de ultra izquierda (así como sus transiciones), la caída del muro de Berlín, entre otros.

Europa sacrificó mucho para avanzar en favor de la integración, obteniendo a cambio logros importantes. En 1986, con la firma del Acta Única Europea, se dio luz verde a la eliminación de trabas a la circulación de mercancías a través de las fronteras de la UE, dando inicio así al “Mercado Único”, proceso que concluye en 1993 con la creación del mercado único con las “Cuatro libertades” de circulación: De mercancías, servicios, personas y capitales.

El mundo fue testigo del resurgimiento de Europa y del resurgimiento de los principales países miembros volverían a tomar un nuevo protagonismo en el ámbito de las relaciones internacionales.

¿CRISIS EN LA UE?

Todo ello cambió el año 2008, año en que el Mundo se vio remecido por la crisis económica que fue comparada con el Crack de 1929; sin olvidar el reto a la seguridad internacional que significó el ataque a las Torres Gemelas (11.09.01). Es a partir de estos sucesos que el mundo entero, y Europa en particular, se vio obligado a enfrentar a una realidad maquillada por una aparente prosperidad; prosperidad que fue promovida por el Estado de Bienestar, el exceso y la codicia de la especulación financiera que significó la crisis más profunda del capitalismo como modelo de desarrollo, así como el laxo tratamiento que se le dio a los conflictos de turno en el Medio Oriente.

Recientemente la crisis se vio agravada con el referéndum que decidió la salida del Reino Unido de la UE (conocido como el BREXIT) y con el triunfo electoral del magnate de los negocios Donald Trump, quien diera un sorpresivo revés en las últimas elecciones en los Estados Unidos.

Jean Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea, señaló que la UE enfrenta una crisis existencial debido a que la promesa del Estado de Bienestar se resquebraja, sumado a que muchos derechos y libertades son cuestionados por algunos gobiernos de los países miembros y a la profunda crisis de los partidos políticos europeos quienes han perdido legitimidad debido al hartazgo de la gente que no siente que los problemas cotidianos sean resueltos así como los escándalos de corrupción en los que se encuentran envueltos.

¿EL FIN DE LA UE?

Actualmente podemos encontrar en las redes sociales información relacionada a lo que viene ocurriendo en la UE. No sirve de mucho realizar un análisis dando por hecha su desaparición. Antes que el fin, estamos frente a un escenario retante que exige un replanteo sobre las estructuras de la UE, sin que ello implique el fin de la misma; esto último ha sido visto con preocupación debido al resurgimiento de las propuestas nacionalistas de ultra derecha que existen desde el surgimiento del romanticismo europeo que originó el Fascismo.

Importante expectativa es la que despierta las próximas elecciones que se llevarán a cabo en Francia, Alemania y Holanda. A la fecha los candidatos ultra nacionalistas Marine Le Pen (Francia) y Geet Wilders (Holanda) lideran las encuestas, lo que incrementa la situación de incertidumbre debido a los discursos que acusan la problemática que ha generado la política de “puertas abiertas” a los inmigrantes de países en guerra, donde además participan los Estados más importantes de la UE; hasta la decisión de favorecer una salida de la UE debido al fracaso económico generado por la excesiva regulación creada desde Bruselas. El triunfo de Le Pen en Francia significaría un serio debilitamiento para el propósito integracionista. No menos preocupante es la situación en Italia que, tras la derrota de su ex Primer Ministro Matteo Renzi quien buscó una reforma constitucional, aceleró el proceso de elecciones que tiene como principal favorito al candidato nacional-populista Beppe Grillo (cómico, actor y político Italiano).

Al escenario de incertidumbre debemos añadir la participación desestabilizadora del Presidente Trump y del presidente Vladimir Putin. Sobre éste último pesan serias acusaciones por haber intervenido indirectamente en las elecciones norteamericanas en favor de Trump a través de Hackers y la propagación de noticias falsas en la Web. El Estado Alemán acusa la posible intervención de la Inteligencia Rusa y norteamericana en favor del partido “Alternativa por Alemania”, partido de ultra derecha de ideología euro escéptica y xenófoba.

Frente a esta amenaza encontramos a la Canciller Alemana Angela Mérkel, considerada como la única alternativa posible de hacer frente a la ola populista y nacionalista que amenaza a Alemania y al proyecto de la UE. Merkel ha sido fuertemente criticada por su política de apertura en favor de los inmigrantes provenientes de países en conflicto militar tales como Siria, Irak y Afganistán. A pesar de las críticas Merkel ha decidido postular nuevamente y por el momento se encuentra liderando las encuestas. Merkel asumió el liderazgo en favor del proyecto Europeo durante la crisis económica que se desató el año 2008, promoviendo políticas de ajuste económico que fueron tomadas con poca simpatía en España, Portugal, Francia y Grecia. A pesar de todo consiguió que Alemania se mantuviera sólida (política y económicamente) durante su mandato, ello le ha significado la simpatía y confianza del electorado y hoy por hoy es vista como la única líder Europea con capacidad de negociación y liderazgo para replantear y sacar adelante a la UE frente a la amenaza proteccionista y nacionalista que lidera el Presidente Trump a nivel de política internacional.

¿CÓMO NOS AFECTA A LOS PERUANOS?

Para la Cámara de Comercio Francia-Perú, la UE es el tercer socio comercial de Perú en términos de importaciones (máquinas y equipos de transporte) y el principal destinatario de sus exportaciones (combustibles y productos mineros). El Tratado de Libre Comercio entre la UE y Perú que entró en vigor en marzo de 2013, constituyó una oportunidad importante para las exportaciones peruanas agrícolas y acuícolas que representan ya casi 1/3 de todas las exportaciones del país hacia la UE. El comercio UE – Perú se ha incrementado en estos últimos años y las exportaciones alcanzaron 4,900 millones de euros en 2013, lo que corresponde al 16 % de las exportaciones peruanas. A ello podemos agregar la implementación del Acuerdo entre Perú y la UE para exonerar a los peruanos del trámite de la visa Schengen para ingresar a Europa como turistas, dinamizando así el tránsito de personas.

Desde la Colonia, Europa siempre ha sido fuente de referencia en el plano económico, cultural, social y político. La reciente crisis de partidos políticos en Europa ha encontrado eco en nuestro país. En lo económico la crisis tuvo un impacto en nuestro mercado laboral y financiero, ya que mucha de la mano de obra calificada se vio obligada a migrar hacia este lado del mundo. En lo social basta con preguntar quién no tiene algún familiar o amigo que haya tomado la decisión de buscar una oportunidad mejor en Europa; créanme que el triunfo de alguno de los candidatos nacionalistas que exaltan la intolerancia y la xenofobia, influirá en la vida de nuestros compatriotas allá. No olvidemos que hace tan sólo 77 años esta misma corriente Nacionalista tomó el poder en Europa bajo contexto no tan distinto: Crisis económica, política y social que aparentemente exigió la presencia de un Estado mucho más fuerte a cambio de la entrega de libertades fundamentales.

No anuncio la llegada del Armagedon, pero tengamos presente que algunas veces la historia es misteriosamente cíclica, más aún cuando se empecina en querer que aprendamos las lecciones que no terminamos de aprender. Invito al lector a reflexionar: Cuál fue el resultado que la humanidad obtuvo cuando se pretendió dividir al mundo en humanos “superiores” y humanos “inferiores”? Hacia dónde nos dirigió el argumento que promovía defender lo “nacional” frente a la amenaza de lo “extranjero”? Es posible resolver los retos globales a través de medidas radicales?

 

 

En defensa del nuevo Nobel de Literatura.

No debo negar que la nominación de Bob Dylan era poco esperada (mucho menos imaginada) para el universo de los aficionados a la lectura y, sobre todo,  de los entendidos en literatura, a pesar de haber estado en la nómina desde finales de los 90.

Particularmente me costó un poco digerir el mensaje  que la Academia le dió al mundo y es que en realidad esa falta de rapidez por captar el fondo de que sea Dylan y no otro, me permitió notar que me encontraba también en medio de ese multitudinario ejército de personas que viven atrapadas dentro del vicio de lo parametrado y preestablecido. Lo que ha hecho la Academia le hace bien a las Artes Literarias y a la Cultura en general: Romper Paradigmas Limitantes.

Comparto con Uds. el mejor artículo que he leído hasta ahora (escrito por Víctor Vich, un verdadero entendido) a propósito del verdadero sentido del porqué la Academia tomó esta acertada decisión. Me quedo con lo dicho inicialmente (con todo lo dicho en realidad): “El premio Nobel concedido a Bob Dylan es una de las mejores decisiones que la Academia sueca ha podido tomar en los últimos años. Es, sin duda, una decisión que contribuye a legitimar los cambios que los estudios artísticos y literarios han venido afrontando en las últimas décadas”.

ARTÍCULO ESCRITO POR VICTOR VICH. (https://ojo-publico.com/310/un-nobel-para-bob)

¿Por qué es bueno que una estrella del rock reciba el mayor premio literario del mundo? La decisión de la academia sueca confirma que lo literario es algo que, por principio, siempre se sale de su lugar. En esta columna el crítico literario Victor Vich sostiene que este reconocimiento premia el origen arcaico de la poesía, “ese momento donde ella y las artes estaban todas mezcladas unas con otras”.

 

Una sociedad abierta es una sociedad donde todo puede cambiar de posición. La revolución ocurre cuando las cosas se salen de su lugar.  El poder deja de estar concentrado, las jerarquías caen y la realidad se entrevera toda. Es el autoritarismo el que entiende que las cosas son un todo autosuficiente y cerrado donde nada debe estar en revisión. En las artes ha sucedido algo así. Las fronteras entre ellas son cada vez más porosas e, inclusive, al interior de cada una todo está siempre en cuestión. El premio Nobel concedido a Bob Dylan es una de las mejores decisiones que la Academia sueca ha podido tomar en los últimos años. Es, sin duda, una decisión que contribuye a legitimar los cambios que los estudios artísticos y literarios han venido afrontando en las últimas décadas.

Este premio afirma que la discusión sobre qué es el arte y, más específicamente, sobre qué es lo literario nunca está cerrada.

Bob Dylan es el Joaquín López Antay del siglo XXI. ¿Puede el nobel de literatura ser otorgado a una obra que no es “propiamente” literaria? Sí se puede; se ha podido. ¿Puede entregársele a un personaje mucho más asociado con la cultura popular de los sesentas que con la “alta” cultura del mundo letrado? Sí se puede; se ha podido.  ¿Es Bob Dylan un artista notable? Sí, lo es. Digamos que este premio premia al origen arcaico de la poesía, ese momento donde ella y las artes estaban todas mezcladas unas con otras.

Este premio afirma que la discusión sobre qué es el arte y, más específicamente, sobre qué es lo literario nunca está cerrada, pero afirma, al menos, que lo literario es algo que por principio siempre se sale de su lugar. Son los críticos (y algunos artistas) quienes han inventado para la literatura un territorio seguro y supuestamente estable. Este premio premia a los lectores, perdón a los oyentes  (es la costumbre…) quienes desde niños hemos sentido profunda conmoción al escuchar estas bellísimas canciones. Lo que creemos seguro, nunca lo está. Las piedras están rodando, y están siempre cayéndose. La vida es así. Te abrazamos mucho, querido Bob.

 

¿Es que se puede estar en paz en los tiempos que corren, cuando se tiene algo de sensibilidad?

Pude leer ésta provocativa pregunta en el reverso de la tapa del último libro que leí hace un par de semanas: “Guerra y Paz” (en la edición de Penguin RandomHouse), una de las obras cumbre de Lev Tolstoi.

Debo advertir al lector que a pesar de no ser un crítico experimentado, tengo la sensación de que el mundo descrito en la novela posee un toque autobiográfico ya que Tolstoi perteneció a una familia ligada al círculo de la nobleza rusa del siglo XIX; y sobre la cual describe con precisión y detalle los vicios que la aquejaban: la vanalidad, las desmedidas ansias de poder, el culto a los títulos y la riqueza, y el desprecio por los sirvientes y campesinos. Más allá de ésta mención, en Guerra y Paz se reflejan todas las variedades posibles de una sociedad compleja como la rusa (de inicios del siglo XIX) siendo una novela que, aunque extensa (y a veces excesivamente descriptiva), me permitió conocer y comprender el sentido de la verdadera raíz que originó la revolución rusa un siglo después.

Debo confesar al lector que en un primer momento la Guerra fue el elemento que mayor atracción me despertó. Es inevitable no deslumbrarse con la forma en que se describen las batallas de Austerlitz, Borondinó o el incendio de Moscú; revelando así el sentido nacionalista y militar de la época, que exalta la guerra, la tradición y las aparentes virtudes del pueblo ruso para afrontar sus gestas. No sería exagerado decir que es una especie de “cantar de gesta” a la manera en cómo el pueblo ruso en su conjunto rechazó los apetitos imperialistas de Napoleón Bonaparte (“el enemigo de la humanidad”).

Sin embargo, también debo admitir que es necesario tomar con cuidado la manera en cómo se debe percibir a la guerra como instrumento de reivindicación y reconocimiento. Considero que principalmente Tolstoi expone el horror y las heridas que abren las guerras, la despiadada sangría que implica su ocurrencia, el dolor y la injusticia con que golpea a los hombres “comunes” y corrientes que constituyen a la inmensa mayoría de sus víctimas. Es importante señalar que la manera en cómo describe los horrores de la Guerra en ésta novela pueden estar ligadas al hecho de que Tolstoi se vió alcanzado por esta terrible realidad debido a su participación en la Guerra de Crimea, que al parecer dejó en él amargas experiencias sobre las que mencionó lo siguiente: “He adquirido la convicción de que casi todos eran hombres inmorales, malvados, sin carácter, muy inferiores al tipo de personas que yo había conocido en mi vida de bohemia militar. Y estaban felices y contentos, tal y como puede estarlo la gente cuya conciencia no los acusa de nada”.

En Guerra y Paz todo ese dolor se ve reflejado con maestría, permitiéndonos concluir inevitablemente que la guerra no distingue de clases, títulos ni garantías que permitan evadir el alcance de sus consecuencias (dolor, soledad, muerte, odio). Sería temerario de mi parte pretender sintetizar aquí todo el dolor y la angustia que Tolstoi le presenta al lector en relación a la guerra y sus consecuencias;  podría sí tratar de reflejar en una frase lo que para mí significa la guerra, cambiando para tal propósito el sentido de lo dicho por Gabriel García Márquez (“El coronel no tiene quién le escriba”; pág. 59) concluyendo que “la Guerra es la Cosa peor que se ha inventado”.

Dicen que la historia está escrita por los vencedores de las guerras (si me permiten la paráfrasis), y creo que en esa frase de alguna manera busca justificar y ocultar las terribles acciones de quienes imponen sus ambiciones en desmedro del dolor de quienes sufren sus consecuencias, y en favor del reconocimiento del apetito desmedido de quienes detentan el poder desmedido, promocionando al poder (mal concebido) como el mecanismo que legitima, gestiona y satisface los caprichos del poderoso o los poderosos de turno en nombre y a favor de los pueblos sedientos de “gloria” y reconocimiento.

Pese a todo lo dicho, también pienso que “Guerra y Paz” principalmente tiene que ver con la Paz y con los personajes que luchan por ella, destacando, entre muchos al General Kútuzov y a Pierre Bezújov, éste último personaje reflexivo, lleno de dudas y siempre sediento en su búsqueda por la verdad, descollando en medio de un mundo lleno de desesperanza alcanzada por las sombras de la guerra y la muerte. No sé si el lector sienta lo mismo pero soy de los que cree que es muy difícil no admirar a aquellos seres humanos que logran superar las condiciones más terribles y adversas apelando a la alegría, la esperanza, la unión y sobre todo el amor.

Finalmente concluyo diciendo que a pesar de las cosas terribles que se describen en “Guerra y Paz”, me queda la sensación de que pese a todo lo malo que nos pueda ocurrir o que pueda haber en la vida, haciendo las sumas y las restas, a pesar de las gentes viles que se salen con la suya, lo bueno y los buenos son de lejos muchos más que lo malo y que los malos; las sensaciones de plenitud son mayores que las de odio y que a pesar de lo peor que la humanidad arrastra, nos vamos redimiendo y mejorando en comparación al pasado, o en todo caso, al mundo aquel que Tolstoi pretende plasmar.

Bienvenidos

El lector podrá advertir desde el momento en que se topa con el diseño de éste blog que soy (por ahora) una persona completamente ajena al mundo de las páginas web y los blog (insisto, por ahora). Paso a formar parte de la evidencia de que todo primer paso resulta ser el paso más difícil cuando se trata de emprender algún tipo de proyecto (nuevo), sea éste “grande o pequeño”.

Parto por el “aparente”  hecho de que cuando uno empieza algo, se enfrenta necesariamente a una serie de creencias limitantes que además te pueden conducir hacia dos consecuencias si uno es presa de esas creencias: No hacerlo porque encuentras la excusa para no hacerlo o; simplemente no hacerlo por temor a que las cosas no salgan “bien” (que termina convirtiéndose en lo primero).

Lo que pretendo de este espacio (o “pequeño” proyecto) es que sea uno que refleje no sólo lo que pienso, sino también lo que SIENTO (tan mal visto en tiempos de carnicera competitividad) en relación a una serie de mitos y “verdades” que día a día nos proponen los medios de información, además de los que escuchamos en casa, en el trabajo y en todos aquellos espacios donde compartimos puntos de vista con alguien.

Debo confesar al amable e inteligentísimo lector que pretendía hacer algo de política en este espacio; sin embargo, debo ser honesto desde ya: NO SOY POLÍTICO y por tanto no hablaré SOLO de política. Tampoco pretendo ser uno de aquellos “todistas” que pregonan saber todo y de todo y que tras de ello ocultan una sutil forma de inseguridad. Aquí quiero COMPARTIR, y es precisamente en el ejercicio de aquel bendito verbo que inicio mi aventura bloggera. Tengo también el propósito de aplicar mucha mayéutica cuando los hechos se tornen confusos al momento del análisis.

No está demás recordar al lector que es completamente libre, dentro de los cánones esenciales del respeto y la tolerancia, de compartir sus opiniones y/o conocimientos con éste novato bloggero.

Y como para darle un toque de bienvenida alegre, comparto este gran concierto.